Publicado: 11 de Junio de 2014

Un rodapié o zócalo, es una pieza que se coloca en la base de los tabiques o muros de las habitaciones como elemento estético y para protegerlos de golpes o roces, y en el caso de las tarimas flotantes, sirven de sujección de las mismas.

Se fabrican de diversos materiales, especialmente de madera.


Estéticamente suelen  instalarse a juego con el color y material del suelo o de las puertas.



Colocar un rodapié no es tan simple como parece, ya que las paredes constan de esquinas, donde es necesaria una correcta instalación para evitar problemas futuros, y además éstas paredes, aunque a la vista lo parezca, no son totalmente lisas, por lo que a veces hay que llevar procedimientos de instalación que requieren una especialización y cualificación, de no ser así, es muy probable que surjan graves problemas en el futuo.
Si el rodapié es de madera puede ser atacado por la polilla y habrá que sustituir el tramo afectado o en su caso iniciar el procedimiento adecuado, pero el deterioro más habitual se produce a causa de golpes o rozaduras, lo cual tiene fácil arreglo, ya que si la rozadura es superficial, utilizando uno de nuestros productos específicos para maderas barnizadas (en el caso de que fuera de madera) los eliminará por completo (o cualquier otro producto de los que disponemos específicos para otro tipo de materiales) o arreglando los desperfectos mediante emplastes.