Como especialistas en la instalación de parquets y tarimas en Gijón, Asturias, queremos aprovechar este blog para contarte algunas curiosidades sobre los suelos de madera que quizá desconozcas. En esta ocasión vamos a centrarnos sobre su origen.

Cuando los primeros humanos abandonaron el nomadismo y comenzaron a construir viviendas, empezaron a utilizar la madera como elemento que les aislara del barro y la humedad del suelo. Buscando robustecer las edificaciones, la piedra, en sus muchas variedades fue sustituyendo a la madera como material preferido, aunque en algunas construcciones se siguieron manteniendo los suelos de madera como prueban los vestigios encontrados en los restos del Templo de Salomón en Jerusalén.

Durante la Edad Media, muchos castillos y palacios, especialmente centroeuropeos utilizaban la madera en los suelos para reducir el impacto del frio y la humedad, pero esta solución sólo estaba al alcance de los adinerados. En la Francia del Rey Sol, mediado el siglo XVII, los suelos de los palacios reales (Versalles, Vaux-le-Vicomte, Chantilly…) comienzan a cubrirse de pequeñas tablillas colocadas formando hermosos mosaicos y dibujos.

Los procedimientos industriales en la transformación de la madera permiten, a comienzos del siglo XX, que se popularice la instalación de parquets y tarimas en Gijón, Asturias, de modo que, poco a poco, el parquet va entrando en viviendas de las clases menos favorecidas. La aparición de materiales plásticos como linóleos y moquetas frenó en cierta medida la expansión del parquet, quizá porque su montaje aún era un proceso laborioso.

Sin embargo, con las técnicas modernas que aplicamos ahora en Parquets Nortepar, su colocación es muy rápida y limpia, por lo que los suelos de madera son cada vez más asequibles para mayores sectores de la población.