Cualquier experto en instalaciones de parquet en Gijón estará de acuerdo si dices que los suelos de madera suponen una auténtica liberación para los pies, sobre todo, después de un intenso día de trabajo y estrés

Quizá sea este el motivo por el que siguen teniendo tanto éxito las instalaciones de parquet en Gijón, donde nos gusta dejar libres nuestros pies al llegar a casa. Lo hacemos por gusto y también por pragmatismo porque queremos cuidarlo bien y que nos dure mucho y porque será más probable que lo consigamos andando por casa descalzos que con unos zapatos puestos.

Porque, como sabes, a las suelas se pega de todo y cualquier pequeña piedrecita que quede adherida puede ocasionar un rayón y el consiguiente disgusto. También hay que tener mucho cuidado con los chicles, que se pegan sin que nos demos cuenta, pero que, a veces, resulta una auténtica odisea despegar.

Por lo tanto, lo mejor es que, al entrar en casa, nos quitemos los zapatos y disfrutemos de la placentera sensación que produce andar descalzos. Sería más higiénico con un calcetín, pero tampoco pasa nada porque nuestra planta y nuestros dedos se rocen con la madera sin intermediarios de ningún tipo.

Ir descalzos sobre la madera no solo resulta relajante, también es bueno para la salud porque, al caminar de esta guisa, se consigue eliminar la electricidad estática, algo que resulta muy positivo para nuestra circulación. Además, ayuda a que nuestra postura corporal resulte más idónea.

Y tiene su puntito ecológico porque, si nos quitamos el calzado al entrar, evitamos que se paseen por nuestros suelos todas esas bacterias que se acaban adhiriendo a los zapatos a lo largo del día.

Así que ya lo sabes: quizá haya llegado la hora de que cambies a la madera, de que te adentres en el mundo del parquet. ¿Por qué no nos haces una visita en Nortepar?